La central del RCD Espanyol Femenino, Júlia Guerra (Barcelona, 23 de enero de 2002), ha concedido una entrevista al medio L’Esportiu de Catalunya en la que analiza su situación personal y la realidad que vive el equipo blanquiazul esta temporada. Sus palabras permiten entender mejor el contexto deportivo y estructural del Espanyol Femenino.
Perica desde la infancia —llegó al club con apenas ocho años—, Guerra se ha consolidado como una de las jugadoras más importantes del equipo. La defensa, que luce el dorsal 21, destaca por su seguridad defensiva, liderazgo en la zaga y sentimiento de pertenencia al club.
En su debut en Liga F la temporada pasada, fue la jugadora del Espanyol con más minutos disputados y la novena futbolista con más participación de toda la competición, confirmándose como una pieza clave en el equipo.
Una temporada marcada por las lesiones
La temporada actual no está siendo sencilla para la central. Actualmente se encuentra lesionada del tendón de Aquiles, después de haber sufrido previamente un esguince de rodilla que le impidió realizar la pretemporada y el inicio de liga con normalidad.
En la entrevista, Guerra también puso en valor el esfuerzo de su familia para que pudiera jugar al fútbol desde pequeña, así como el significado personal de defender el escudo blanquiazul.
«Soy del Espanyol y sé que significa lucir el 21».
Un dorsal con historia en el club por el eterno capitán Dani Jarque, que también llevó otra central histórica del Espanyol Femenino como Lara Rabal, referente del equipo en la etapa en la que se conquistaron títulos.

Sobre su recuperación, la defensa se marca como objetivo disputar algunos partidos antes de finalizar la temporada. Según la hoja de ruta médica, la baja podría alargarse alrededor de dos meses, y la propia jugadora asegura que regresará cuando esté completamente recuperada.
La Champions y el crecimiento del Espanyol Femenino
En relación con las declaraciones de Alan Pace sobre la posibilidad de que el Espanyol Femenino juegue la Champions, Guerra se mostró clara:
“Hay mucha faena por hacer. Cuando inviertes es cuando puede pasar, la responsabilidad de poner dinero, mejorar al equipo y la infraestructura es suya. El club está creciendo pero debería de hacerlo más deprisa para hablar de Champions.”
Sus palabras reflejan la necesidad de consolidar primero las bases del proyecto deportivo antes de aspirar a objetivos mayores.
Infraestructuras y condiciones de trabajo
Uno de los puntos más relevantes de la entrevista fue la referencia a las condiciones de entrenamiento del equipo femenino, que, según la jugadora, todavía presentan carencias importantes.
«Por ejemplo, que podamos entrenar en el campo de césped natural, y no solo porque el césped artificial provoque lesiones. Es que cuando jugamos los partidos de casa nos sentimos visitantes porque no hemos entrenado en ese campo en toda la semana.”
La defensa también señaló diferencias en el uso de instalaciones dentro del club.
“Hasta hace poco trabajábamos en la carpa de fuera y no en el gimnasio del masculino. Tener uno propio iría muy bien. También demandamos poder comer aquí como los chicos. Al final es una manera de tener controlada la alimentación. “
Estas declaraciones ponen el foco en aspectos básicos del día a día de un equipo profesional, como instalaciones, alimentación, preparación física y superficies de entrenamiento, elementos clave para el rendimiento deportivo y la prevención de lesiones.
Un mensaje claro desde dentro del vestuario
Las palabras de Júlia Guerra reflejan la necesidad de seguir avanzando en la estructura del Espanyol Femenino, especialmente en cuestiones relacionadas con recursos e infraestructuras. La central ha mostrado valentía al explicar la realidad del equipo y señalar aspectos mejorables dentro del club.
Para cerrar la entrevista, la jugadora confesó uno de sus sueños deportivos: poder jugar en el RCDE Stadium. El Espanyol Femenino no disputa un partido oficial allí desde 2019, cuando se enfrentó al Atlético de Madrid, en un contexto en el que el fútbol femenino continúa creciendo y abriendo cada vez más estadios principales.


