El RCD Espanyol afronta este sábado una salida de máxima exigencia ante el Atlético de Madrid en el Riyadh Air Metropolitano a las 21h, en un duelo que puede marcar el próximo rumbo del conjunto blanquiazul.
El equipo de Manolo González llegará con la intención de consolidar el refuerzo de los errores defensivos y ofensivos que según el equipo han estado trabajando para conseguir la primera victoria de esta segunda vuelta y llevarse los 3 puntos de vuelta a Barcelona.
La importancia de salir victoriosos se muestra en los puntos; ganar supondría estar a 3 del Betis, a 4 del Celta y, sobretodo, volver a poner un pie firme en Europa. Lo que ya lleva generando una tensión casi palpable entre afición y club, porque los de atrás nos empiezan a pisar los talones. Aún así se esperan ver cambios de dinámicas de calidad que le den un giro de guión a esta racha.
La reincorporación de Fernando Calero a la convocatoria da fiabilidad a una plantilla que sabe que no se puede achantar, que tiene que saber aprovechar los puntos más débiles del rival y demostrar la corrección de los propios.
Puesto que, por su parte, el Atlético de Madrid viene cargado de sorpresas; con una entrada a febrero en La Liga de 3 partidos seguidos sin conseguir la máxima puntuación, pero un grupo que parece que arrasa otras competiciones en paralelo como la persistencia en Champions, o las goleadas en Copa Del Rey.
El conjunto de Simeone contará con la baja oficial de Nicolás González y la lesión de Pablo Barrios que indica ausencia hasta finales de febrero. Además contarán con la sanción por acumulación de tarjetas amarillas de Rodrigo Mendoza.
Ambos conjuntos, en plena búsqueda de regularidad en Liga, se medirán con la urgencia de quien sabe que cada punto empieza a pesar más que nunca.
El colegiado del encuentro será el señor Alejandro Muñiz Ruiz asistido desde el VAR por Iglesias Villanueva y el partido se podrá ver en directo a través de Movistar LaLiga.
Sumar en el Metropolitano supondría algo más que puntos: sería una declaración de intenciones. El Espanyol quiere demostrar que está preparado para competir ante cualquiera y que no viaja a Madrid de paso.


