Yehor Krapivin, portero del Vilassar, siente que “jugar con la selección de Ucrania es
representar a la gente que está luchando por su libertad”
Yehor Krapivin (Ucrania, 17 años) tiene un sueño: convertirse en el portero del primer
equipo del RCD Espanyol. Ahora crece en Vilassar de Mar, la nueva sucursal de La 21, y
nos cuenta su camino hasta llegar a la base del club. Camino que ha tenido de todo menos flores.
¿Cómo recuerdas esa etapa en Ucrania antes de venir a Catalunya?
Fue una etapa muy dura. Un día te despiertas de madrugada pensando que lo que
escuchas son petardos o fuegos artificiales, pero enciendes la televisión y ves que ha
empezado la guerra con Rusia. Mentalmente es muy duro. Yo tenía 12 o 13 años y ningún
niño debería vivir algo así. Las personas que siguen en Ucrania y no han podido salir lo
están pasando muy mal mentalmente. Escuchar sirenas, bombas explotando cada día,
pasar horas o incluso días en búnkeres… Es algo muy duro.
¿Crees que esto te ha afectado mentalmente a nivel deportivo?
Cuando llegué a España, sabía que no podía volver a Ucrania; era muy peligroso.
Deportivamente, eso me hizo trabajar aún más duro. Tenía claro que tenía que conseguir
algo aquí en España. Esa situación me empujó mentalmente a exigirme más y a luchar
todavía más por mis objetivos.
¿Has vuelto a Ucrania desde entoces?
No. Llevo aquí cuatro años. Solo volví una vez con la selección, pero fue a una ciudad cerca
de la frontera, Lviv. Kiev no es la ciudad más afectada, pero es la capital y es un objetivo
importante para Rusia. Pero las zonas más afectadas están más cerca de la frontera con
Rusia, como Járkov y Donetsk.
Viniste con tu madre, ¿verdad?
Sí, vine con mi madre a España y entré en la academia Marcet. Mi madre se quedó un
tiempo aquí, pero luego me dejó en la residencia. Estuve un año y medio viviendo allí con
otros chicos, compartiendo habitación.
¿Cuándo aparece el Espanyol en tu vida?
Estando en la academia Marcet me llamaron para hacer unas pruebas. Fui a entrenar varios
días y me fue bastante bien. Después de eso me ofrecieron un contrato y lo firmé. Era mi
objetivo quedarme aquí, y cuando el Espanyol te ofrece un contrato, claro que lo firmas. Fue una ilusión increíble.
¿Cómo llevabas vivir solo y tener a tu familia en Ucrania?
Venir con 13 años y estar solo es muy duro. Lo que más me ayudó fueron mis compañeros, gracias a ellos no me sentía tan solo. Pero saber que tu padre y tu familia siguen allí en peligro, ver las noticias y leer que solo hoy han caído setenta bombas o setecientos drones… es muy complicado.
Hablaba con mi padre todos los días para saber cómo estaba todo. Para un chico tan joven, vivir solo en una residencia, sin saber el idioma al principio, no es fácil. Por suerte, mis compañeros me ayudaron mucho. Fue un reto, pero también una experiencia para crecer.
Representar a Ucrania
Es un orgullo enorme. En un momento tan difícil para el país, ir convocado con la selección significa mucho. No es solo jugar al fútbol, es representar a tu país, a la gente que está luchando por su libertad. Cuando voy con la selección, siento que no juego solo por mí, sino por toda Ucrania.
“Ir a la selección no es solo jugar a fútbol, es representar a gente
que lucha por su libertad”, Yehor Krapivin
¿Qué significa el Espanyol para ti después de tres temporadas?
Es una gran familia. Después de tres años, conoces a todo el mundo en el club. Mi objetivo siempre ha sido, y seguirá siendo, quedarme aquí, debutar con el primer equipo y estar muchos años en el Espanyol.
Hablando de porteros y Espanyol: Tommy N’Kono
Lo conozco bastante bien. Siempre que puede está en los entrenamientos y nos ayuda mucho. Es una leyenda del club, y cuando te habla o te corrige, tienes que escuchar con atención y aprovechar toda la información posible para mejorar.
¿Cuál es el mayor consejo que te ha dado?
Que el fútbol es solo un juego, que no hay que complicarse la vida y que hay que disfrutarlo
Si te llamara el Barça…
No. Si me llaman del Barça, digo que no. Después de tres años aquí, por sentimiento
perico, no podría irme.
Jugaste en el Shakhtar y el Dynamo. ¿Ves similitudes con la rivalidad
Espanyol-Barça?
En Ucrania hay rivalidad, pero no tanto como aquí. Yo allí era más pequeño y aquí se vive
de una manera mucho más intensa.
La vida en Catalunya, ¿cómo la llevas?
Muy bien, la verdad. Mis padres finalmente se mudaron aquí por la guerra y para estar más cerca de mí. Ahora estamos todos juntos y estoy muy a gusto. Vivir en España con ‘solecito…
¿Cómo está siendo este año para ti a nivel personal?
Está siendo un año duro, pero de mucho aprendizaje. Es mi primer año en fútbol más
“adulto”, ya no juvenil, y aquí juegas contra hombres de 30 o 40 años. Estoy entre el
Vilassar y el filial del Espanyol y lo veo más como un año para aprender día a día que para destacar solo en competición.
¿Y a nivel de equipo?
La valoración es muy buena. Al principio nos costó arrancar, pero ahora el equipo transmite muy buenas sensaciones. Somos un equipo muy joven, casi todos recién salidos de juveniles, y competir en Tercera RFEF con una media de 18 o 19 años es muy exigente. El nivel que estamos dando es muy bueno y creo que podemos lograr mucho más.
La competencia en portería
Biel Escribano y Hugo Noa son muy buenos porteros. La competencia es sana y nos hace
mejorar cada día. Gracias a ellos también he mejorado yo. Al final hay que ganarse el
puesto día a día.
Entrenar con el primer equipo
He entrenado un par de veces con el primer equipo. La primera vez estaba en el gimnasio
con el filial, me llamaron y estuve esperando bastante tiempo con mucha tensión. El
entrenamiento fue muy bien y las sensaciones fueron buenas para ser el primer día.
“Mi objetivo siempre ha sido debutar con el primer equipo y estar
muchos años en el Espanyol”, Yehor Krapivin, portero de la UE Vilassar de Mar.
¿Quién te apretó más?
El entrenador de porteros, Josep Pascual. Manolo también, con él tengo muy buena
relación.
¿Dónde te ves en cinco años?
En el primer equipo del Espanyol. Ese es el objetivo.
¿Debutar con el Espanyol o con la selección absoluta?
Elegiría debutar con el Espanyol. La selección es un orgullo, pero a nivel de carrera creo que es más importante consolidarse primero en el club.
¿Un referente?
Manuel Neuer. Siempre ha sido mi referente y una leyenda para mí.
¿Cómo te defines como portero?
Alto, potente y sin miedo


