Volvió la alegría al estadio con una victoria trabajada en un equipo que por momentos recordó al de la primera mitad de la temporada.
Victoria que más allá de facilitar la permanencia debería liberar a todos los jugadores del peso que arrastraban en la racha negativa.
Envalentonado por el ambiente del estadio y su gente, la que nunca falla, salió el Espanyol con buena actitud y con mucha intensidad, algo tristemente perdido en esta segunda vuelta y que parecía recuperado para esta final.
Con Rubén Sánchez elegido casi por eliminación en estilete de ataque en los últimos partidos cargaba el Espanyol la banda derecha para atacar a un Adama que se veía en problemas en varias acciones del canterano que no tuvieron remate en el área.
Iba a ser el Athletic el que llegase primero con más peligro en un buen pase de Galarreta para Berenguer con la coronilla rematara ante la buena reacción de Dmitrovic.
En la foto, volvía a salir un Cabrera superado una vez más.Dominaba territorialmente más el Espanyol pero no tuvo una ocasión clara hasta los veinte minutos cuando en una buena internada de Carlos Romero, el valenciano iba a pisar el área como lo hacía antaño para conectar un disparo duro que iba a ser despejado por Unai Simón.
Un poco más tarde iba a ser Edu Expósito el que rematara flojo de cabeza otro centro de Rubén Sánchez que se iba por poco fuera. De nuevo llegaba el Espanyol con peligro, esta vez con un centro de Romero desde la izquierda que de espuela remataba Roberto para que de nuevo Simón la despejara.
En esas volvió a aparecer el Athletic con una doble ocasión en un barullo en el área que Laporte con la espalda remataba para que el balón se estrellara en el larguero, después tocara Inaki Williams y más tarde atajara Dmitrovic.Se olía el miedo en el estadio con una ocasión clara del Athletic que iba a crecer en ataque en el tramo final con otra ocasión de Unai Gómez rematando al palo desde el pico del área.
Sustos finales para un Espanyol que había merecido más pero que veía como el Athletic con poco creaba mucho peligro.La segunda parte comenzó con un Espanyol miedoso sabiendo que le faltaban 45 minutos para decidir su particular final. Ese miedo hizo que faltara claridad de ideas, perdidas absurdas y que el balón no circulara rápido.
Pero como fiel reflejo de la temporada y en la montaña rusa en la que el equipo vive esta temporada todo cambió con un detalle.Ese detalle lo aportó en banda un Carlos Romero insistente que a la primera no pero a la segunda si puso el balón en el área y un Pere Milla que acababa de entrar la remató al fondo de la red anticipándose a su defensor.
Se vino abajo el estadio con un gol esperanzador que había que defender como fuera.Con un Athletic espeso, el Espanyol defendió bien el resultado algo que no hizo en innumerables ocasiones en la racha de los infames dieciocho partidos.
En un buen trabajo coral se achicó agua de la mejor forma para rematar la faena en el descuento en una peinada fenomenal de Terrats que dejó solo a un Kike García que no desaprovechó la ocasión en su mano a mano con Unai Simón.Victoria al fin y la sensación de que el equipo si juega como tal tiene opciones de sacar puntos.
La fuerza de este equipo, como fue en la primera vuelta, está en el trabajo en grupo y desde ahí los resultados pueden llegar. Aún con la gran alegría de hoy, toca rematarlo consiguiendo más puntos en Pamplona y ante la Real.
FICHA TÉCNICA:
Espanyol: Dmitrovic; Omar, Riedel, Cabrera, Romero; Urko, Pol Lozano, Edu Expósito, Rubén Sánchez, Roca y Roberto Fernández. También jugaron: Jofre, Pere Milla, Kike García, Terrats y Pickel.
Athletic: Unai Simón; Adama, Laporte, Vivian, Areso; Galarreta, Rego; Roberto Navarro, Unai Gómez, Berenguer e Iñaki Williams. También jugaron: Yerai, Guruceta, Jaureguizar, Gorosabel y Nico Serrano.
RCDE Stadium: 29.943 espectadores


