Annus horribilis para el Espanyol: Ni masculino ni femenino carburan y el Espanyol B no consigue entrar en posición de play-off en 2 meses nefastos para la entidad

El RCD Espanyol atraviesa uno de los tramos más delicados de la temporada. Los resultados no acompañan en ninguna de las tres principales estructuras deportivas del club y la sensación general es de estancamiento en un momento clave del curso.

Primer equipo masculino

El conjunto dirigido por Manolo González no ha conseguido encontrar continuidad en este inicio de año. En este 2026, en 8 partidos consecutivos, el equipo aún no ha sido capaz de saborear una victoria. Aunque por el momento, ocupa el puesto con 35 puntos en la clasificación y a 2 de puestos europeos, varios equipos vienen por debajo pisándonos los talones y reduciendo distancias jornada tras jornada; 8º – Athletic Club con 34, 9º – Osasuna con 33, 10º – Real Sociedad con 32. 

Des de bien entrado el año hemos podido ver en cada jornada desconexiones defensivas, falta de contundencia en las áreas, sin control en jugadas a balón parado, dificultad para encajar goles y errores imperdonables que han provocado una pérdida de puntos que hoy pesan en la clasificación y que, de no ser por la temporada jugada hasta antes del 31 de diciembre, a día de hoy estaríamos luchando por la permanencia en La Liga. Como dijo Manolo, quizás lo de la primera vuelta fue increíble, pero no lo normal.

Por otra parte, el mercado de invierno nos ha traído un único fichaje; Cyril Ngonge. Se ha hecho un mercado deficiente, sin un esfuerzo de la dirección deportiva por intentar mejorar, y con Manolo teniendo que pilotar un mercado a ciegas. Y por ello de alguna forma se ha desperdiciado la oportunidad de conseguir refuerzos suficientes para corregir esas carencias estructurales que el equipo viene arrastrando desde hace semanas.

Mientras el equipo sigue dando su palabra en el esfuerzo que empeñan por salir de este trance, habrá que seguir priorizando los 42 puntos como próximo punto de mira; la lucha por Europa se ha comprimido y lo que hace apenas unas semanas parecía un objetivo realista ahora exige una reacción inmediata. Esperamos ver, como siempre, una mejora de todos estos fallos en el verde, próximamente, el 1 de marzo a las 14h contra el Elche, que se encuentran en el puesto 17º y será un choque de situaciones límite para ambos conjuntos.

Primer equipo femenino

En Liga F, el Espanyol femenino tampoco atraviesa su mejor momento. Las blanquiazules acumulan 5 jornadas consecutivas sin ganar, la última victoria fue el 1-0 ante el Atlético de Madrid en enero, y actualmente ocupan la 12ª posición en la tabla. Volverán a competir el 16 de marzo frente al Eibar, equipo que les sigue por debajo en la clasificación, tras el parón de selecciones.

Más allá de los números, preocupa las sensaciones. El equipo está mostrando un planteamiento muy defensivo, sin ideas claras en ataque y sin ese paso adelante que se esperaba dado el presupuesto destinado esta temporada. La propuesta de la entrenadora, Sara Monforte, no termina de encajar con el perfil de futbolistas técnicas y de buen pie como Naima, Ainoa Campo o Cris Baudet.

El punto de inflexión ha estado marcado también por las lesiones. La grave lesión de Laura Martínez, centrocampista titular indiscutible y pieza clave en la dirección del juego, ha restado consistencia en el equipo tanto ofensiva como defensivamente. Desde su rotura de ligamentos, el equipo ha perdido equilibrio. A ello se suma la situación de Júlia Guerra, central titular la pasada temporada y uno de los pilares defensivos, que apenas ha podido disputar dos o tres encuentros antes de volver a caer lesionada. Si todo evoluciona según lo previsto, podría regresar el próximo mes.

Sin estas referentes, y con otras ausencias añadidas, el equipo ha ido perdiendo parte de su esencia competitiva. Ya no defiende con la misma contundencia ni ataca con criterio; en muchos tramos los partidos se convierten en intercambios sin control, con demasiados goles encajados por parte del rival. Además, la situación del equipo se agrava por momentos con los «incidentes» por parte del VAR, que parece no dar tregua al conjunto perico. De todas formas, el equipo necesita reencontrarse con su identidad competitiva para recuperar confianza y estabilidad en la tabla, luchando por no ir cayendo poco a poco.

Espanyol B

Los de Raúl Jardiel, que durante buena parte del curso se mantuvieron en la pelea por los puestos de promoción, han visto cómo en apenas dos meses se les escapaba esa posición privilegiada. Desde principios de enero hasta la victoria por 2-1 ante el CE Andratx, el filial transmitía liderazgo y ambición clara de play-off. Sin embargo, la dinámica reciente ha enfriado esa ilusión.

El equipo ha desperdiciado diversas oportunidades para consolidarse en la zona de play-off. Pese a seguir en la pelea, los pinchazos ante rivales teóricamente inferiores como Olot o Terrassa, y especialmente la dolorosa derrota ante el colista destacado, el Torrent FC, han penalizado a un equipo que por plantilla y propuesta podría situarse más arriba de lo que reflejan los resultados.

Actualmente, el filial es con 35 puntos, a solo 2 del play-off, pero con el Girona FC B a 34, el Alcoyano a 33 y el Terrassa FC a 32, acechando muy de cerca, y así sucesivamente hasta los puestos de descenso. En una categoría tan igualada, cualquier tropiezo ajusta la tabla al máximo. 3 partidos consecutivos sin ganar han frenado la progresión.

La gran incógnita es si el equipo será capaz de dar el paso adelante esperado y volver a meterse en un play-off que no se alcanza desde la temporada 22-23, cuando Luis Blanco dirigía al filial y futbolistas como Omar El Hilali o Antoniu Roca daban el salto al primer equipo. El próximo compromiso, el 1 de marzo ante el Porreres, 17º en la tabla, puede marcar un punto de inflexión.

Dos meses que marcan el rumbo

La coincidencia de dinámicas negativas en masculino, femenino y filial dibuja un escenario preocupante en clave institucional. No se trata solo de resultados aislados, sino de una tendencia que exige autocrítica y reacción inmediata.

El Espanyol está a tiempo de reconducir la temporada, pero necesita recuperar la solidez, la confianza y el acierto que le permitieron ilusionar a su afición. El calendario no espera y el margen se estrecha. Es momento de respuestas.

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