Tal y como ha detallado «Chiquidatos fútbol» en su cuenta de X, el conjunto blanquiazul encaja más de un gol en el 54% de sus encuentros, una losa que dificulta cualquier aspiración de estabilidad y que es clave cerrar para volver a sumar de 3.
Para el Espanyol, la solidez defensiva ha pasado de ser una seña de identidad a convertirse en un recuerdo lejano.
El análisis estadístico de la temporada actual arroja una conclusión preocupante para el cuerpo técnico y la afición: El equipo vive en una constante inseguridad en su propia área.
En más de la mitad de los partidos disputados hasta la fecha, el cuadro perico ha sido incapaz de frenar el ataque rival, concediendo dos o más tantos.Una sangría que no cesa.
Ese 54% de partidos con más de un gol en contra señala una falta de contundencia que se ha agravado especialmente en las últimas jornadas.
Esta desconexión defensiva coincide con un tramo del calendario donde el equipo necesitaba dar un paso adelante para escalar posiciones, pero la realidad del césped ha dictado lo contrario.
Lo más inquietante para el entorno perico es la dificultad para puntuar cuando la defensa falla. De todos esos encuentros donde se ha encajado más de un gol, solo se han conseguido sumar 6 puntos.
Si el Espanyol quiere evitar sufrimientos innecesarios en la recta final de la temporada, la prioridad absoluta debe ser recuperar el rigor táctico y la contundencia en las áreas que Manolo González ya ha destacado en varias ruedas de prensa.
Sin portería a cero, el camino hacia los objetivos se vuelve una montaña demasiado empinada para un equipo que debe cerrar la portería para volver a reencontrarse.


