El central vallisoletano, con tan solo 4 meses de contrato por delante en el Espanyol y con oferta de renovación encima de la mesa pese a ser un jugador clave esta temporada para el esquema de Manolo González.
Pese a la mala racha que atraviesa el equipo, el central ha disputado 20 partidos haciendo pareja de forma habitual con Leandro Cabrera y recuperando su mejor versión como futbolista con y sin balón.
El inmovilismo actual en la dirección deportiva sigue siendo preocupante, ya que muchos jugadores e incluso el propio entrenador entrará en junio en su último año de contrato y con todo en el aire.
Su pareja en el eje de la zaga, tiene una cláusula de renovación automática en su contrato, pero él, sigue con el futuro en el aire.
La situación de Calero sigue en el aire, el club sin mover ficha y todo totalmente parado, veremos si al cerrarse la salvación se empiezan a acelerar estos procesos y si el vallisoletano continúa como perico.


