Con la actitud como algo innegociable, llega la tercera victoria del Espanyol dejando al equipo en un quinto puesto que borra la imagen dada en Copa el jueves.
A sabiendas de la igualdad entre los dos equipos fue el Espanyol el que salió más activo y buscó con presión alta ahogar al rival en campo propio.
De ahí sacó tres corners en los primeros diez minutos que aunque no provocaron demasiado peligro dejaba claro que los de Manolo González querían olvidar de la mejor forma posible la eliminación copera: volviendo a ser reconocibles.
Equilibrio en general y con más control para el Rayo que buscaba dormir un poco el partido, el Espanyol buscaba no dejar espacios atrás y salir a la contra. Y así llegaron las mejores ocasiones o incluso varias tarjetas forzadas provocando el fallo del rival.
En una de estas llegó la acción del gol con un Dolan muy insistente que le comió la tostada a un Chavarría que se durmió en el control del balón y que ya en el área derribó por detrás al inglés.
El contacto fue señalado por Sánchez Martínez y transformado por un Roberto Fernández hoy lanzador ante la ausencia de Puado.
Dolan de nuevo a punto estuvo de provocar otro estropicio ganándole la partida a un Mendy que lo tuvo que derribar y aunque todo el estadio pedía la roja, se señaló amarilla.
Poco más y camino de vestuarios en una mitad decidida por un penalti.
La segunda parte arrancó con otro córner más para el equipo que continuaba apretando arriba a un Rayo que quería seguir teniendo la pelota.
Por la lucha que hubo empezaron los cambios, tanto Pol Lozano como Gumbau ambos con tarjetas dejaron sus puestos para que entraran sendos mediocampistas.
La presión perica seguía funcionando y de ahí se provocó la expulsión de Unai López que despistado no vio a Edu Expósito y se lo llevó por delante.
Pero el Rayo no renunció a su estilo y no cambió ni un ápice con uno menos. Al gran partido, aunque sin demasiadas ocasiones, decidió unirse un árbitro que pedía su protagonismo. Posible mano en el área de Mendy que aún con revisión no decidió señalar.
Fue el típico penalti que en unos estadios se pita y en otros no, y que sin unificar criterios continuará ocurriendo.Dolan seguía siendo protagonista, primero con una ocasión clara que el inglés desde fuera del área no fue capaz de ajustar en la portería. Después, por un piscinazo absurdo (tarjeta incluida) que bien podría haber acabado en disparo de nuevo.
Con Roberto fundido le tocó el turno a un Kike García que a los dos minutos ya dejó su sello. Balón largo que toca (o no) Urko y que le llega al manchego que viendo adelantado a Batalla decide picarla por arriba y ponerla dentro.
El VAR decidió anularlo por un hombro o un dedo, aún no nos queda claro. La absurdidad del fútbol moderno en su pleno apogeo.
El partido acabó muriendo con Íñigo Pérez siendo ofensivo sumando delanteros y con un Espanyol que ya miraba a vestuarios. Por el camino, expulsión de un Dolan que no estará en Getafe y que cayó en la trampa de Chavarría en una acción sin peligro alguno.
Victoria de oro para un Espanyol que a pasos de gigante ve como el objetivo se va acercando poco a poco y sueña con Europa.
Ficha técnica:
Goles: 1-0. Roberto Fernández (p) (39’)
Espanyol: Dmitrovic; Omar, Calero, Cabrera, Carlos Romero; Urko, Pol Lozano, Edu Expósito, Dolan; Pere Milla y Roberto Fernández.También jugaron: Pickel, Kike García, Terrats y Rubén Sánchez.
Rayo Vallecano: Batalla; Ratiu, Lejeune, Mendi, Pep Chavarria; Gumbau, Valentín, Unai López; Fran Pérez, Isi y De Frutos.También jugaron: Camello, Álvaro García, Balliu y Nteka.
RCDE Stadium: 28.110 espectadores


