El Espanyol afronta en Balaídos una de esas citas que pueden definir el rumbo emocional de un equipo que está dispuesto a soñar con Europa antes de afrontar un tramo difícil de temporada con 3 partidos fuera del RCDE Stadium y tan solo uno en el templo perico.
Los de Manolo González llegan a Vigo con una sensación clara: el proyecto ha carburado, las piezas encajan y el vestuario cree que cada jornada puede ser un paso adelante para soñar con algo más que la permanencia.
La dinámica reciente, con buenas sensaciones,una solidez creciente y un vestuario unido y enchufado dentro de un grupo con identidad y confianza liderados por Manolo y su staff.
Enfrente estará un Celta necesitado al no haber ganado en casa en liga, presionado por su afición tras la derrota en Europa League ante el Ludogorets y con urgencias clasificatorias en el campeonato doméstico.
Un escenario siempre complejo, pero también perfecto para medir el carácter de un Espanyol que se está acostumbrando a competir en entornos hostiles y salir victorioso.
La batalla en Balaídos no será solo táctica, sino emocional: controlar las fases de impulso local tras la derrota europea, mantener la calma y aprovechar la velocidad y el desequilibrio en campo contrario serán claves para imponer el ritmo perico y el estilo de juego perico ante un equipo propicio como es el Celta de Giraldez, un entrenador valiente y que busca dominar siempre a través del balón donde el Espanyol puede hacer daño.
Manolo busca un duelo donde el Espanyol quiere mandar y ser definitivo. La presión ordenada, la verticalidad y el crecimiento de varios nombres importantes en las últimas semanas marcan un plan claro: ser valientes y aprovechar el estado anímico contrario.
Un triunfo en Vigo supondría mucho más que tres puntos: colocaría al equipo en Europa justo antes del tramo difícil, reforzaría la fe en el proyecto y enviaría un mensaje a LaLiga de que este Espanyol va muy en serio para lograr algo más que la permanencia.
La batalla está servida, y el camino del mes de diciembre del Espanyol puede empezar a escribirse esta misma tarde con una gran victoria en Balaídos.


