Con una sólida victoria por 3-1 ante la UE Tona, el conjunto del Maresme ha certificado de forma matemática su permanencia en la Tercera RFEF.
Este triunfo no solo supone una alegría para la afición local, sino que representa un movimiento clave en el tablero de ajedrez del RCD Espanyol, tras el convenio de afiliación firmado entre ambas entidades el pasado verano y que se disolverá este próximo 30 de junio.
El futuro del proyecto: Dani Pérez y el bloque joven
Con la categoría asegurada, la planificación deportiva para la próxima temporada bajo el paraguas blanquiazul sigue generando dudas.
El cuerpo técnico, liderado por Dani Pérez, ha logrado asentar una metodología de trabajo idéntica a la de la Ciudad Deportiva Dani Jarque y veremos si el técnico y su equipo continúan en la estructura de La21.
Su continuidad parece el paso lógico para dar estabilidad a la cantera, pero la disolución de este equipo deja muchas incógnitas abiertas.
Movimientos en la plantilla
En clave de jugadores, la permanencia permite al Espanyol manejar a unos futbolistas que mantienen su futuro incierto entre rescisiones de contrato, jugadores que apuntan al Espanyol B y otros que volverán al Juvenil A blanquiazul.
De cara a la 26/27, se espera que varios futbolistas que terminan su etapa juvenil en el Espanyol recalen en el Espanyol B o acaben contrato volviendo a dejar dudas en la metodo
El buen rendimiento de piezas clave podría abrirles las puertas del Espanyol B de Segunda RFEF en pretemporada pero Marco Otero y la dirección deportiva perica deberá solucionar con urgencia el futuro de jugadores y staff que han cumplido con éxito los objetivos.


