Pidiendo la hora y con Dmitrovic de salvador acabó el Espanyol un encuentro que debería haber ganado si o si y que deja claro que el objetivo no es otro que la permanencia.
El equipo sigue sin chispa y sin nadie que aporte claridad en el juego.Con miedo o respeto navegó la primera parte con ambos equipos alternándose en el dominio y sin ninguno que llevara demasiado peligro.
No obstante el Levante tuvo la ocasión más clara de la primera mitad con un balón que pierde Pere Milla en el mediocampo y que la contra que monta Víctor García termina con un disparo a puerta del extremo levantinista que Dmitrovic desvía a córner.
Se escuchaban pronto los primeros pitos de la afición perica que luego se iban a repetir en los momentos de más dominio del Levante.
El Espanyol fue más persistente en el global del primer tiempo pero sus dos acciones de más peligro, un disparo de Terrats que acaba con paradón de Ryan y otra al palo de Ngonge terminaron con el linier señalando fuera de juego.
Entre el querer y no poder navegaba un Espanyol que veía como se le escapaba la victoria en los primeros cuarenta y cinco minutos.
La segunda mitad arrancó de la misma forma con ambos equipos queriendo gobernar el partido pero ninguno tenía la claridad suficiente para hacerlo.
Sobre todo un Espanyol en el que nadie tiene lucidez en el centro del campo para generar algo. El Espanyol vive de los balones largos y de lo que saque el delantero que esté arriba.
Además, Manolo se empeña en darle minutos a jugadores como Pere Milla que si bien se deja el físico presionando no aporta nada ni en creación ni en ataque. En un balón largo de Dmitrovic el leridano se plantó cara a cara con Ryan al que no pudo superar con un remate muy tímido.
Terrats, quizás el que más peligro podía llevar en tres cuartos y Ngonge, el único futbolista algo diferente fueron sustituidos ante el enfado general por Dolan y Roberto en busca de piernas frescas. Ninguno estuvo atinado.
Los últimos quince minutos de partido tuvieron más miga que el resto sobre todo con la entrada de un Carlos Álvarez que dinamitó el partido.
Primero, porque con su explosividad y rapidez se metía bien entre líneas, segundo porque hizo que expulsaran a Pol Lozano con doble amarilla por dos faltas en apenas dos minutos cuando el canterano perico acababa de ingresar en el terreno de juego.
Para poner la guinda Carlos Álvarez estuvo a punto de marcar en el último segundo con un chutazo desde fuera del área que desvió Dmitrovic lo justo para que no entrara, lo mismo que hizo el serbio en un mano a mano con Etta Eyong minutos antes. Y pensar que aún hay quien duda del bueno de Marko.
Así acababa el encuentro con el Espanyol conformándose con un empate que le hace seguir en racha negativa de dieciséis encuentros sin conocer la victoria.
Sin excusas, metidos de lleno en una crisis galopante de la que parece nadie quiere hacer nada al respecto.Tocará sufrir y mucho.
FICHA TÉCNICA:
Espanyol: Dmitrovic; Omar, Calero, Cabrera, Romero; Urko, Edu Expósito, Terrats, Pere Milla, Ngonge y Kike García. También jugaron: Roberto Fernández, Dolan, Roca, Pickel y Pol Lozano.
Levante: Ryan; Manu Sánchez, Dela, Matías Moreno, Toljan; Olasagasti, Raghouber; Pablo Martínez, Victor García, Cortés y Espí.También jugaron: Arriaga, Iker Losada, Etta Eyong, Carlos Álvarez y Abed.
RCDE Stadium: 25.526 espectadores


