El hasta ahora director de metodología de la cantera blanquiazul ha anunciado su salida mediante una emotiva carta de despedida dirigida al entorno perico, cerrando así dos años en los que ha sido una de las personas de máxima confianza de Fran Garagarza dentro de la estructura deportiva del club.
En su mensaje, Bofill destaca el “privilegio” que ha supuesto formar parte de la entidad y contribuir al crecimiento de los jóvenes futbolistas de la cantera.
También agradece el trato recibido por trabajadores, técnicos y jugadores, asegurando que abandona el Espanyol con “una mochila bien llena” de experiencias y recuerdos. “Marxo trist sabent que deixo enrere la meva família. Però també marxo amb la tranquil·litat de saber on és casa meva”, escribió en uno de los párrafos más emotivos de la despedida.
Sin embargo, su figura no ha estado exenta de controversia desde su llegada. Considerado uno de los hombres de confianza de Garagarza, su incorporación despertó interrogantes entre parte del entorno perico, especialmente por el peso que asumió en la redefinición metodológica del fútbol base.
Durante estos dos años, algunos sectores han cuestionado el impacto real de los cambios implementados y la evolución competitiva de determinadas categorías de la cantera.
Pese a ello, dentro del club siempre se ha valorado su capacidad organizativa y su apuesta por unificar criterios formativos.
Ahora, Bofill emprenderá una nueva aventura profesional en Alemania, mientras el Espanyol deberá cubrir una vacante estratégica en el desarrollo de su fútbol base.
Su marcha cierra una etapa que deja opiniones divididas, pero también el reconocimiento de haber ocupado una posición clave en la estructura deportiva perica.


