La salida de Carlos Romero ya no admite demasiadas dudas y, en el RCD Espanyol, todas las miradas apuntan hacia un mismo nombre: Quilindschy Hartman.
El lateral neerlandés del Burnley se ha convertido en la prioridad del club blanquiazul para reforzar el carril izquierdo y su ausencia en la última convocatoria liguera inglesa ha disparado todavía más las especulaciones sobre una operación que parece cada vez más cercana.
En Cornellà asumen desde hace semanas que la continuidad de Carlos Romero es inviable.El futbolista regresará al Villarreal tras finalizar su cesión y el Espanyol lleva tiempo trabajando en un relevo de garantías.
Ahí emerge la figura de Hartman, un perfil que convence por edad, experiencia y margen de crecimiento. Las negociaciones, además, cuentan con un contexto favorable. La conexión entre Burnley y Espanyol bajo la estructura de Alan Pace facilita una operación que, según distintas informaciones, se plantea principalmente en forma de cesión, aunque no se descarta el traspaso.
El descenso del conjunto inglés también abre la puerta a movimientos de salida para varios futbolistas importantes de la plantilla.
Hartman, internacional con Países Bajos y formado en el Feyenoord, ya estuvo esta temporada en el RCDE Stadium, una visita que ahora se interpreta como algo más que una simple cortesía institucional. En el entorno perico creen que el acuerdo está muy avanzado y que su desconvocatoria en Burnley podría ser una señal definitiva de que el fichaje entra en su fase final.


