Era un partido para mostrar carácter y esa es una de las cosas de las que carece un equipo que a la mínima que recibe un golpe cae con todo.
Un error provocó el empate y el miedo todo lo demás.
Con los mismos que cayeron derrotados en casa ante el Real Madrid salía Manolo González en el Pizjúan esperando que la primera parte de ese encuentro se reflejara también esta tarde.
Obviamente ni el rival ni el estadio era el mismo por lo que esa buena actitud de la semana pasada quedó en nada más que buenas intenciones en la primera mitad en Sevilla.
Los locales querían salir en tromba pero ambos equipos estaban fríos debido a que el encuentro comenzó con diez minutos de retraso por culpa de un VAR que no conectaba.
El Sevilla fue a lo suyo, a presionar arriba e intentar colapsar los tres cuartos de campo para llegar al área perica. Por mediación de Vargas y Ejuke llegaban los ataques y en una acción del suizo pidieron penalti por posible derribo de Omar.
La repetición dejó claro que Vargas hizo todo lo posible por dejarse caer.
Antes, Dmitrovic sacó una mano perfecta a un disparo de Gudelj que Maupay iba a despejar con el pie. Una más del serbio al que aún algunos critican.
Carlos Romero se mostraba algo más intenso en ataque que en los últimos partidos y por su banda llegaba el peligro perico. Algún que otro balón puesto al área que ni Roberto ni Terrats llegaron a rematar fueron lo máximo a lo que llegaba el Espanyol que sin embargo iba a encontrar la ocasión más clara en una buena jugada individual de Expósito que acabó por ajustar su disparo a puerta pero Odysseas iba a despejar a córner.
Los primeros veinte minutos más intensos iban a dar paso a un resto de primera mitad donde se olía más el miedo a perder y la tensión del partido que no un fútbol que brillaba por su ausencia. Ambos equipos no están abajo en la tabla porque si.
La segunda mitad arrancaba con gol anulado a un Alexis que estaba algo adelantado y su gol no subió al marcador.
Susto perico para un equipo que buscó la portería rival por mediación de Dolan. Primero con un disparo tras una buena jugada del inglés que Odysseas despeja a córner y luego con el primer gol del partido por su parte.Pase sin fortuna del inglés a un Roberto Fernández que la acaba devolviendo al área donde Castrín no llega a despejar y Dolan controla para disparar al fondo de la red.
Subidos a lomos del de Manchester transcurría un Espanyol que asestaba un golpe a su rival que durante veinte minutos no supo atacar a su rival.
Pero la racha de dieciocho partidos no se explica sin los errores de la plantilla y la derrota llegó con dos más. Cuando peor estaba un Sevilla sin ideas, Castrín, un central, se adentraba como Pedro por su casa al área perica y su disparo acabó entrando tras tocar en un Dmitrovic que podría haber hecho algo más.
Fallo coral de la defensa tras haber controlado al rival durante un buen rato.
El gol espabiló al Sevilla que creía en la remontada y esta llegó en el 91 con una choque entre Akor Adams y Cabrera (con el uruguayo más buscando la falta que defender al rival) donde el balón le cae al nigeriano al borde del área y acaba colocando el esférico ajustado al palo.
Fiesta en el Pizjuán con un Sevilla que con los errores rivales se creció y se lleva tres puntos que le acercan a la salvación.
El Espanyol acaba muerto en una segunda parte de nuevo trágica donde la defensa sigue haciendo aguas y no da motivos para ser positivos.Quedan tres partidos, tres finales donde las sensaciones deben mejorar en una racha ya histórica y totalmente insostenible.
FICHA TÉCNICA:
Sevilla: Odysseas; Carmona, Castrín, Kike Salas, Suazo; Gudelj, Agoumé, Vargas, Ejuke; Maupay e Isaac.También jugaron: Alexis, Sow, Oso, Juanlu y Akor Adams.
Espanyol: Dmitrovic; Omar, Calero, Cabrera, Romero; Urko, Edu Expósito, Terrats, Rubén Sánchez, Dolan y Roberto Fernández. También jugaron: Pickel, Salinas, Jofre, Kike García y Pol Lozano.
Sánchez Pizjuán: 39.096 espectadores


