Urko González de Zárate atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera.
El centrocampista del RCD Espanyol concedió una entrevista al diario AS en la que dejó claro que su compromiso con el club blanquiazul es absoluto.
Tras llegar como cedido y firmar definitivamente hasta 2030, el vitoriano asegura que ha encontrado el lugar ideal para seguir creciendo.Las declaraciones más llamativas del mediocentro reflejan el cariño que siente por la entidad.
«Jugar en el Espanyol es la hostia», aseguró con rotundidad.
Además, explicó que «El Espanyol es increíble por la afición, por el campo y por cómo se vive el fútbol aquí», unas palabras que no han pasado desapercibidas entre el espanyolismo.
Urko también quiso destacar el gran ambiente que existe dentro del vestuario. «Hay un grupo muy sano y muy humilde», afirmó,antes de elogiar el trabajo de Manolo González: «Es un entrenador muy cercano, que transmite mucho y sabe sacar lo mejor de cada jugador».
El futbolista considera que esa unión será una de las claves para afrontar con garantías una temporada en la que el objetivo pasa por sufrir mucho menos que el curso pasado.
Sobre la llegada de nuevos futbolistas, el centrocampista no escondió su satisfacción por la incorporación de Gabriel Moscardó. «Toda competencia es buena para el equipo. Cuantos más jugadores de nivel haya, mejor será para todos», señaló, mostrando una mentalidad colectiva y dejando claro que el crecimiento del grupo está por encima de cualquier interés individual.
De cara a la nueva temporada, Urko tiene claro cuál debe ser el camino del Espanyol. «Lo primero es consolidarnos y vivir un año más tranquilo. Si hacemos bien las cosas, con el tiempo podremos mirar hacia objetivos más ambiciosos».
Un mensaje de calma, pero también de ilusión, que demuestra la confianza del futbolista en el proyecto liderado por Manolo González y Monchi.
Las palabras del mediocentro confirman que su identificación con el club va mucho más allá de lo deportivo.
En apenas unos meses, Urko González se ha convertido en uno de los referentes del vestuario y en un jugador muy querido por la afición, que ve en él el reflejo del compromiso y la entrega que siempre han caracterizado al Espanyol.


